The Pirate Bay: Culpable

Por Luis Fuentes
En febrero del 2009 te mencionamos acerca de la demanda que interpuso el gobierno de Suecia a The Pirate Bay por facilitar la búsqueda de películas, música, libros y demás contenidos protegidos por las leyes de propiedad intelectual. En abril del 2009 el gobierno de Suecia dio su veredicto: los creadores de The Pirate Bay son culpables por infringir el derecho de autor y pasarán un año en la cárcel.
Los creadores y administradores de la Bahía Pirata, además de compartir techo con criminales y asesinos, tendrán que pagar 30 millones de Kronor (unos 3.6 millones de dólares) a varias compañías productoras como Emi Music, Warner Bros, Columbia Pictures y Sony Music porque se les encontró en su servidor 33 películas y discos musicales.
Pirate Bay se defendió desde el principio diciendo que su página era sólo un buscador, como podría serlo Google, y que el contenido no lo distribuían ellos, sino los usuarios de todo el mundo. Por eso la sentencia sólo se basa en esos 33 contenidos que encontraron los investigadores suecos. El sitio, a pesar de tener contenido, no puede cerrarse puesto que está protegido a través de una red de servidores que se encuentran fuera de Suecia.
La decisión de la corte sueca sobre Pirate Bay ha despertado varias opiniones al respecto. Por un lado, están los productores que aplauden el fallo y que están de acuerdo en que tiene que haber consecuencias por facilitar la búsqueda de contenidos ilegales y que la sentencia sirva como ejemplo para los demás sitios similares. Algunos, como Powerbits y Wolfbits cerraron sus páginas poco después de lo que pasó con Pirate Bay.
Pero la verdad es que el impacto del fallo en contra de The Pirate Bay no ha sido tan grande, otros creen que esta fue sólo una victoria simbólica, pequeña y que sirve para seguir el debate sobre los cambios de distribución de los contenidos.
Especialistas han propuesto maneras en la que se pueda descargar archivos legalmente. Propuestas que van desde una tarifa mensual que permita bajar todo lo que quieras, otros que dan la opción de descargarlo gratis o pagar lo que se crea justo o, que además de ofrecer la opción gratuita, vender ediciones especiales con contenido extra.
El juicio de Pirate Bay es otro capítulo más del cambio en la manera en la que recibimos películas, música y demás. Internet ha propiciado la práctica de tener disponible lo que queremos ver cuando queramos y por el medio que queramos. Cada vez es más frecuente ver a las grandes compañías productoras, al menos las que hacen series de televisión, subir a sus páginas de internet capítulos completos para que la gente los vea cuando quiera, algunos sólo muestran un poco de publicidad al principio.
A lo mejor en unos pocos años, ya no tendremos que pagar tanto por la música, por las películas o por las series de televisión. Pero por lo pronto, los creadores de uno de los sitios más populares para encontrar este tipo de productos tendrán que pasar un año en la cárcel.


















